Honduras se convertirá en el polo de desarrollo de la región con las ZEDE






Tegucigalpa, 22 de octubre.- Empresas líderes a nivel mundial tienen sus ojos puestos en las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE), promovidas por el Gobierno hondureño para atraer inversión extranjera y repotenciar la economía de la región bajo reglas altamente competitivas y estables.

Las ZEDE son una iniciativa que el presidente Juan Orlando Hernández viene impulsando desde 2010, para atraer inversión extranjera que provoque un crecimiento acelerado, mediante la generación masiva de empleos y mejores condiciones de vida para la población.

Hoy este proyecto es una realidad, ya que Honduras cuenta con una infraestructura de primer mundo, un marco jurídico atractivo con reglas claras y una estabilidad macroeconómica que es avalada por organismos internacionales, mejoras significativas en materia de seguridad y una Unión Aduanera con Guatemala y El Salvador.

Cabe destacar que la Unión Aduanera entre Honduras y Guatemala ha permitido que el comercio birregional aumente en un 15 por ciento, por lo que se estiman resultado similares con El Salvador que se sumó a este esquema integración el viernes pasado.

A esto se le suman las mejoras significativas alcanzadas por Honduras en materia de seguridad, al desarticular carteles del crimen organizado, fortalecer los operadores de justicia y disminuir en casi 40 puntos los índices de violencia a nivel nacional.

Además, hay un trabajo conjunto entre el Triángulo Norte de Centroamérica (Honduras, Guatemala y El Salvador) para fortalecer las fronteras con la Fuerza de Tarea Trinacional, que resguarda 600 kilómetros para aislar a las maras y pandillas e impedir que estas bandas criminales tengan contacto con grupos internacionales del crimen organizado.

Todas estas condiciones permiten que Honduras sea el escenario perfecto para instalar las ZEDE y se convierta en el polo de desarrollo económico de Centroamérica al abrir sus puertas a los mercados mundiales con reglas altamente competitivas, estables y transparentes.

La primera ZEDE se construirá en El Amatillo, donde la Cooperación Coreana hizo un estudio de factibilidad para desarrollar la zona bajo este esquema que atrae la mirada de inversionistas internacionales.

La puesta en marcha de las zonas de empleo es posible gracias a una inversión de más de 2,000 millones de dólares que el Gobierno de Hernández hizo en materia de infraestructura, sumado a la Unión Aduanera, que es fundamental en este proceso.

Centros logísticos internacionales

Con las zonas de desarrollo Honduras ofrece oportunidades de inversión, construcción y operación de empresas de servicios públicos, así como expansión portuaria, construcción y operación de aeropuertos, financiamiento y construcción de otro tipo de infraestructura.

En las ZEDE se pueden crear centros financieros, logísticos o comerciales internacionales, ciudades autónomas, zonas económicas especiales, distritos especiales de inversión, distritos energéticos renovables, así como territorios agroindustriales, turísticos, mineros y forestales, entre otros.

Estos territorios especiales cuentan con un régimen fiscal especial, tienen un régimen financiero independiente, están autorizadas a utilizar sus ingresos financieros exclusivamente para sus propios fines y transfieren recursos a las autoridades del resto del país.

De la misma manera tienen un régimen fiscal independiente que se orienta por una política de bajos impuestos, obligadas a lograr un equilibrio fiscal, evitar déficits y mantener el presupuesto en consonancia con la tasa de crecimiento de su Producto Interno Bruto.

Impacto nacional

Aparte de permitir un crecimiento acelerado mediante la generación de miles de empleos y desarrollo económico de las zonas beneficiadas, las ZEDE tienen un impacto a nivel nacional al contribuir al fortalecimiento de los operadores de justicia, educación, seguridad, infraestructura y a iniciativas sociales en beneficio de la población.

Ese objetivo se logra ya que, a pesar de ser autosostenibles y no requerir recursos del Estado, pagan el Impuesto Sobre la Renta, así como los gravámenes sobre valor agregado, el de la propiedad de la tierra y el de bienes inmuebles, por lo que el doce por ciento de la recaudación fiscal se pasa a fideicomisos especiales.

Parte de estos fondos serán destinados para la defensa de la soberanía mediante el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas de Honduras y para robustecer el Poder Judicial con infraestructura, equipo y becas para que su personal pueda especializarse en universidades de clase mundial.

Asimismo, se contemplan proyectos de desarrollo, infraestructura, seguridad y de carácter social, así como obras comunitarias y municipales a nivel nacional.

Marco legal

Las Zonas de Empleo son parte inalienable del Estado de Honduras, sujetas a la Constitución de la República y al Gobierno nacional en los temas relacionados a soberanía, aplicación de la justicia, territorio, defensa nacional, relaciones exteriores, temas electorales, emisión de documentos de identidad y pasaportes.

Están sujetas a un régimen especial que les permite ser administrados en forma autónoma y manejar su propia política fiscal, de seguridad, así como la promoción de inversiones, resolución de conflictos y manejo y prestación de servicios.

Al tener un régimen legal, administrativo y económico especial, así como su propia administración política, las ZEDE se posicionan como especiales, diferentes y competitivas a las otras zonas económicas especiales.

Están sujetas a una jurisdicción especial y contarán con tribunales autónomos e independientes con competencia exclusiva en todas las instancias sobre las materias que no estén sujetas a arbitraje obligatorio, teniendo bajo su cargo la Fiscalía, la Policía y la investigación criminal.

Los tribunales serán creados por el Poder Judicial a través del Consejo de la Judicatura, los jueces pueden ser hondureños o extranjeros y operarán bajo la tradición de derecho común o anglosajón (common law).

Características de una ZEDE

Tienen personalidad jurídica.

Están sujetas a un régimen fiscal especial.

Pueden contraer obligaciones en tanto no requieran para ello la garantía o el aval solidario del Estado.

Pueden celebrar contratos hasta el cumplimiento de sus objetivos en el tiempo y durante varios gobiernos.

Gozan de autonomía funcional y administrativa que deben incluir las funciones, facultades y obligaciones que la Constitución y las leyes le confieren a los municipios.

Tienen tribunales internos que son parte del Poder Judicial pero funcionan de manera autónoma e independiente y bajo el derecho anglosajón (common law)